El relleno nórdico es un complemento ideal para el descanso. La combinación de sus materiales aislan el cuerpo del frío y la humedad del entorno, y su especial diseño hace que no se mueva con los movimientos del sueño.

Su asombroso poder calorífico es sorprendente si tenemos en cuenta lo poco que pesa, algo que redunda en su comodidad.

Sólo quien ha dormido alguna vez con un relleno nórdico es capaz de entender todas sus ventajas sobre los tradicionales sistemas de cobertores de cama.

El relleno nórdico debe utilizarse sólo con su funda nórdica. Colchas, mantas etc… que se coloquen encima o debajo del relleno nórdico sólo conseguirán mermar el confort y sus cualidades térmicas.

Ventajas de un relleno nórdico

Es muy ligero, facilitando la movilidad y amoldándose al cuerpo.

Es 100% natural, tanto su relleno (de plumas y plumones de ave) como su tejido (100% algodón).

Es transpirable y a la vez, el mejor aislante contra el frío y la humedad. De este modo reduce al mínimo la sensación de agobio bajo la ropa.

Mantiene la temperatura corporal estable durante toda la noche.

Su calidad se mantiene en perfectas condiciones durante años con un sencillo mantenimiento.

Práctico a la hora de hacer la cama, pues no necesita sábanas, mantas o colchas, sólo su funda nórdica.

El intercambio de las fundas nórdicas permite renovar la apariencia del dormitorio muy amenudo.